De las doce islas que conforman el archipiélago del Dodecaneso, Rodas es la de mayor tamaño y la tercera más grande de Grecia. Se localiza muy cerca de la costa suroccidental de Asia Menor. Con una extensión de 1,398 km2, bien vale la pena pasar una semana recorriéndola de un extremo a otro, y aún así sentirás que te falta tiempo para conocerlo todo.
Esta isla es popular por haber albergado una de las siete maravillas del mundo antiguo: En 305 AC se construyó el popular Coloso de Rodas, una imponente estatua de bronce de entre 30 y 40 metros de altura, la cual representaba a Helios, dios del sol, colocada a la entrada del puerto. Desafortunadamente, la estatua se destruyó en un fuerte terremoto en el 224 AC.
Para conocer bien el casco antiguo debes dedicar por lo menos tres días de tu estancia en Rodas. Además de los puntos de interés, parte de su encanto es perderte por sus callejuelas, donde seguro encontrarás cientos de escenarios para tomar fotografías perfectas. En las calles más grandes encontrarás animados bares y restaurantes con refrescantes patios, para degustar deliciosos platillos mediterráneos.
Los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén llegaron a la isla en 1307. Desde ese momento hasta el SXV se desarrollaron importantes edificaciones de arquitectura gótica que hoy pueden admirarse en el casco antiguo, como el palacio del Gran Maestre y las murallas. Te aconsejamos comprar boletos combinados que te dan acceso a los distintos puntos turísticos del casco antiguo durante uno o dos días.
Lindos es una visita obligada y probablemente lo más destacado de la isla. Para llegar a Lindos, puedes alquilar un auto, ya que está a unos 50 km de la capital. En el camino, te recomendamos detenerte en Seven Springs, un agradable paraje con manantiales que forman un lago, rodeado de abundante vegetación. También puede ser buena idea dedicar un día entero a este lugar y refrescarte en sus aguas.
Una vez en Lindos, para subir a la Acrópolis, ubicada a unos 160 metros de altura sobre el pueblo, los lugareños ofrecen viajes en burro, pero bien puedes ir caminando. El ascenso es a través de callejuelas repletas de cafés y tiendas, donde podrás parar las veces que desees y disfrutar de su aire acondicionado. Además del templo de Atenea, en el recorrido podrás visitar algunas fortificaciones medievales y, por supuesto, disfrutar de una vista espectacular.
Este museo está instalado en el antiguo hospital de los caballeros, edificio construido en 1440, el cual albergaba enfermos, heridos de guerra y donde se cuidaba de los huérfanos. El edificio tiene un patio interior con un impresionante mosaico del SV.
El museo se compone de varias salas divididas por etapas de la historia: Período arcaico, clásico, helenístico y romano; con piezas representativas de cada etapa, estatuillas, cerámica, monumentos funerarios, etc.
Existe un tour que combina un recorrido en autobús en el casco antiguo y un recorrido en un pequeño tren por el pueblo de Lalyssos, con audioguía en diez idiomas.
Al estar en Rodas, vale la pena tomar un ferry por la mañana para visitar Symi. Aproximadamente en cincuenta minutos estarás ahí. Consulta horarios de salida y retorno en Ferryscanner.com.
Symi es uno de los pueblos más pintorescos que encontrarás en las islas griegas. Desde que te acercas al puerto podrás admirar la colina repleta de bellas casas en colores pastel. A pesar de su belleza, es una isla tranquila con poco turismo, perfecta para dar románticos paseos, relajarte en sus playas y disfrutar del atardecer mientras tomas una copa en alguna de sus tabernas.
Estas son solo algunas de las actividades que podrás realizar en Rodas, por supuesto, también vale la pena dedicar algunos días a explorar sus playas y refrescarte en sus aguas cristalinas.